¿Qué pasa si el TPS está mal calibrado?

El sensor de posición del acelerador, también conocido como TPS (por sus siglas en inglés), es un componente importante del sistema de inyección de combustible de un motor. Este sensor se encarga de enviar señales al módulo de control del motor, indicando la posición del acelerador y permitiendo que el sistema ajuste la cantidad de combustible que se suministra al motor. Si el TPS no está calibrado correctamente, puede provocar varios problemas en el rendimiento del motor y en la conducción del vehículo. En este artículo, exploraremos en detalle qué sucede si el TPS está mal calibrado y cómo solucionar este problema.

¿Qué es el TPS?

El TPS es un sensor que se encuentra en el cuerpo de aceleración del motor. Este sensor mide la posición del acelerador, es decir, cuánto se ha presionado el pedal del acelerador. La información que proporciona el TPS se utiliza para ajustar la cantidad de combustible que se inyecta en el motor y, por lo tanto, la velocidad a la que el motor gira.

¿Qué pasa si no calibro el sensor TPS?

Si el TPS no está calibrado correctamente, puede provocar varios problemas en el rendimiento del motor. Si el sensor está demasiado bajo, el motor puede presentar problemas de ralentí y puede ser difícil de arrancar. Si el sensor está demasiado alto, el motor puede tener problemas de aceleración y puede que se corte la inyección de combustible en momentos inoportunos. En ambos casos, el rendimiento del motor disminuirá, lo que puede provocar un mayor desgaste del motor y una menor eficiencia en el consumo de combustible.

¿Qué pasa si el sensor TPS está flojo?

Si el TPS está flojo, puede provocar problemas de lectura en el sensor, lo que puede hacer que el motor tenga un comportamiento irregular. Esto puede provocar que el motor no funcione de manera adecuada, que tenga problemas de aceleración o que se corte la inyección de combustible en momentos inoportunos. Además, el TPS flojo puede provocar que se encienda la luz de advertencia del motor en el tablero del vehículo.

¿Qué fallas puede presentar el motor si el TPS se encuentra fuera de rango?

Si el TPS se encuentra fuera de rango, es decir, que no está calibrado correctamente, puede provocar varias fallas en el motor. Algunas de las fallas más comunes incluyen:

  • Problemas de arranque y ralentí: Si el TPS está demasiado bajo, el motor puede tener problemas para arrancar y puede que no mantenga un ralentí estable.
  • Problemas de aceleración: Si el TPS está demasiado alto, el motor puede tener problemas para acelerar y puede que se corte la inyección de combustible en momentos inoportunos.
  • Consumo de combustible elevado: Si el TPS está fuera de rango, el motor puede consumir más combustible de lo necesario, lo que puede afectar la eficiencia de combustible del vehículo.
  • Emisiones elevadas: Si el TPS no está calibrado correctamente, el motor puede emitir más gases de escape de lo permitido, lo que puede provocar problemas de contaminación y hacer que el vehículo no pase la inspección de emisiones.

¿Cómo saber si el cuerpo de aceleración está descalibrado?

Para saber si el cuerpo de aceleración está descalibrado, se puede realizar una prueba en la que se mide la señal de voltaje del TPS en diferentes posiciones del acelerador. Si la señal de voltaje no coincide con los valores recomendados por el fabricante del vehículo, es posible que el TPS esté descalibrado. Otra forma de saber si el cuerpo de aceleración está descalibrado es observar el comportamiento del motor. Si el motor presenta problemas de aceleración o ralentí, es posible que el TPS esté descalibrado.

Tps mal calibrado

Si el TPS está mal calibrado, es importante solucionar el problema lo antes posible para evitar problemas en el rendimiento del motor y en la conducción del vehículo. Para solucionar el problema, es necesario realizar una calibración del TPS. En la mayoría de los casos, esto implica ajustar la posición del sensor en el cuerpo de aceleración. Si el sensor está dañado o no se puede calibrar, es posible que sea necesario reemplazar el TPS por uno nuevo.

Conclusión